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Medios tradicionales ocultan que hombre asesinado en la Romana de nombre Mártires Paulino Castro era un capo dominicano, que por un bache en el código penal luego de cumplir condena en EEUU, el estado se vio forzado a devolverle todos su bienes incluyendo 58 propiedades producto del narcotrafico

SANTO DOMINGO. – El ex-capo asesinado ayer en un confuso hecho registrado en uno de sus negocios, en el sector Villa Hermosa, en La Romana, fue extraditado a Estados Unidos desde República en el año 2001, donde lo condenaron a 94 meses de prisión por narcotráfico.

Se trata de Mártires Paulino Castro, quien murió junto a Luis Antonio Cordero (Tony), cuando en la tarde de ayer fueron tiroteados por desconocidos que se presentaron a un dealer de su propiedad, donde se encontraba. En el acto también resultó herido el mayor de la Policía Nacional, Juan Ysidro Aquino Gómez.

Paulino Castro fue hallado culpable de tener nexos con el tráfico de estupefacientes a Puerto Rico, usando a República Dominicana como puente, según determinó el tribunal donde fue juzgado.

De acuerdo a reportes periodísticos, tras su regreso al país, Paulino Castro logró, a través de su abogado Tomas Castro, que un tribunal dispusiera la devolución de bienes por más de RD$500 millones, incautados a raíz su extradición.

El juez de la Segunda Sala de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, Pedro Reynaldo Vásquez Lora, acogió un recurso de amparo a favor de Paulino Castro por medio del cual impuso una astreinte de RD$500,000 por cada día que el Consejo Nacional de Drogas, el Comité Nacional de Lavado de Activos y la Oficina de Custodia de Bienes Incautados dejen de cumplir la decisión.

Entre esos bienes había 58 títulos de propiedades, como villas, residencias, solares, apartamentos, fincas y locales comerciales, así como 25 vehículos de motor.

Paulino Castro era de San Pedro de Macorís, donde tenía una inmobiliaria frente al estadio Tetelo Vargas.

Los cadáveres fueron trasladados a la morgue del hospital Arístides Fiallo Cabral, de La Romana y posteriormente enviados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), de San Pedro de Macorís para fines correspondientes.

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