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CARTA AL PRESIDENTE: Cúpula militar de Haití le envía carta al presidente Luis Abinader aconsejándole que deje de usar el tema haitiano para venderse de humanitario ante la ONU y que mejor procure a que las fuerzas castrenses dominicanas no permitan en la frontera el tráfico de armas y sustancias ilícitas

SANTO DOMINGO. - La cúpula militar haitiana dirigió una comunicación al presidente Luis Abinader en la que le expresa su rechazo a una posible inestabilidad gubernamental en la Republica Dominicana y otras naciones por las masivas migraciones de ciudadanos haitianos a través de la frontera.

La comunicación, con fecha del 29 de septiembre pasado y cuyo texto se publica íntegramente en la edición de este viernes del influyente periódico haitiano “Le Neuvelliste”, cita que la posición del mandatario dominicano en la pasada asamblea general de las Naciones Unidas plantea una posible invasión de fuerzas internacionales a esa nación caribeña.

A continuación, texto de la citada carta dirigida al presidente dominicano por la Asociación Militar Haitiana:

Puerto Príncipe, 29 de septiembre de 2021


Sr. Luis ABINADER


Presidente de la Republica dominicana


Palacio Nacional, Santo Domingo


Señor Presidente,

La Asociación Militar Haitiana toma nota de su reciente declaración ante el foro de la ONU sobre la crisis haitiana y le agradece su evidente interés en la causa de Haití. Particularmente desde la tragedia de Pont del Río donde espontáneamente se reunieron más de doce mil haitianos luego de un viaje de tres meses, pasando por las fronteras de más de siete (7) países para llegar, de incógnito, a las fronteras de Texas.

Sus diligentes acercamientos a las naciones hermanas de América Latina parecen partir de un ímpetu emocional que contradice el sacrosanto dogma geopolítico según el cual los estados solo tienen intereses, nunca amigos … pero entendemos que como presidente de un país que vive casi exclusivamente de turismo, está alarmado por la posibilidad de tal escenario en la frontera haitiano-dominicana.

Algunos de sus críticos, en análisis apresurados por decir lo mínimo, han tratado de prestarle inclinaciones oportunistas para el liderazgo regional, otros han caricaturizado una cierta similitud inversa con la actitud magnánima de nuestros ilustres antepasados Alexandre Sabès Pétion y Jean-Pierre Boyer hacia todos los países. América latina; tantas opiniones que cuestionarían la nobleza de su enfoque.

Si su solicitud activa, por lo tanto, parte de una buena naturaleza, sin embargo, la historia de nuestros 2 pueblos, así como las recomendaciones de la ONU, deben invitarlo a ser cauteloso en cuanto a la delicadeza de tal enfoque. Su calificación de la crisis haitiana como factor de inseguridad en la región es un llamado directo a la aplicación del Capítulo 7 de la Carta de las Naciones Unidas que nos ha valido 23 años de ocupación con el bono adicional del cólera, la proliferación de bandas armadas y hoy un Fuerza policial implosionada: experiencias dolorosas que ningún haitiano desea revivir, bajo ningún pretexto, ya sea de ayuda humanitaria, de cooperación bilateral, regional o internacional.

Señor Presidente,

Mejor que nadie, la República Dominicana sabe que las Fuerzas Armadas de Haití pueden resolver este importado neobandolerismo que no está inscrito en ningún lugar del registro de delitos conocidos en nuestra sociedad.

El equipamiento y la modernización del Ejército Dominicano han permitido que su Policía sea eficiente, el desarrollo económico de su país está íntimamente ligado al rol omnipresente del Ejército en casi todas las esferas de su economía.

Por nuestra parte, seguimos convencidos de que colocados en las mismas condiciones y con menos de un tercio del equipamiento del Ejército dominicano, las Fuerzas Armadas de Haití, incluso embrionarias, sabrán marcar la diferencia.

Señor Presidente,

En conclusión, en lugar de las conferencias sobre Haití, mejor que la promoción de la industria humanitaria, agradeceríamos más si compartiera con nosotros la enriquecedora experiencia del aporte de su ejército en la economía dominicana, que eduque a sus fuerzas de defensa para que aseguren su línea fronteriza para que sea impermeable al tráfico de armas y sustancias ilícitas, que participe e invite a las naciones hermanas de América Latina a participar en la incidencia para el levantamiento del embargo a la importación de armas y equipos militares para el Fuerzas Armadas de Haití, y finalmente que tiene el origen de las inversiones de ciertos exfuncionarios haitianos en la República Dominicana investigada.

A diferencia de las sirenas de algunos políticos, los haitianos son un pueblo guerrero fuertemente apegado a su identidad militar, celoso de la historia de su país, una Nación fundada en victorias y valores militares.

En este contexto de crisis multifacética, el fortalecimiento de nuestras Fuerzas Armadas, en rol vector de transformación del país, es la única ayuda que nos gustaría recibir de sus pasos, tanto para la preservación de las buenas relaciones haitiano-dominicanas como la estabilidad de la región.

Reciba, señor presidente, nuestro agradecimiento anticipado.

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Ashley Laraque, ex leopardo


Tesorero


Joseph D. Alexandre, Mjr. Res. FADH


Secretario Ejecutivo

 

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