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Capellán de la Policía Nacional manda a callar al senador Wilton Guerrero; le dice que no toque teclas que son peligrosas

Santo Domingo. – El Capellán de la Policía Nacional, Alejandro Cabrera, mando a callar al senador Wilton Guerrero del –PLD-, que hago silencio, que no toque ciertas teclas que son peligrosas”, esa fueran algunas de las palabras que expresó el párroco ante las exigencias del legislador de que se destituya al director de la uniformada.

“Es una frescura de parte de él, le pedimos que reflexione y, sobre todo, que piense lo que vaya a decir”, reprochó al terminar su tradicional misa el sacerdote al senador por Peravia, luego de que este reclamara la renuncia o destitución del director de la PN, Ney Aldrin Bautista Almonte, por su “incapacidad” frente a los recientes escándalos de inseguridad y narcotráfico.

En tal sentido, el congresista instó a que Bautista siguiera los pasos del expresidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), José Eugenio Matos de la Cruz, quien renunció al cargo luego de fuertes cuestionamientos sobre la credibilidad de la agencia provocados por el asesinato coronel Daniel Ramos Álvarez, en Baní.

“Al comandante de la DNCD el Presidente no tuvo que destituirlo porque tenía suficiente dignidad y decoro para renunciar, al ver que ha fracasado su gestión”, refirió el senador Guerrero.

Vorágine de cambios. Las declaraciones de ambas personalidades se producen días después de que la Dirección General de la Policía Nacional ejecutara una docena de cambios en importantes puestos, principalmente en las direcciones regionales diseminadas por todo el país.

De estos cambios el más significativo fue el traslado del general Juan Brown Pérez, quien era el oficial superior inmediato del coronel Ramos, de la dotación Regional Sur Central, con sede en Baní, hacia la dirección regional sureste de la Policía Nacional.

Dicha reasignación tuvo lugar luego de que Brown ofreciera declaraciones controvertidas en torno a la entrega a las autoridades de Rafael Antonio Díaz, alias Buche, un exconvicto deportado desde Estados Unidos a quien se le imputa el asesinato del coronel Ramos, ocurrido el martes ocho del presente mes.

“Lamentablemente se entregó el mencionado Buche, ese reconocido vendedor de drogas”, dijo el militar minutos después de que el acusado se pusiera a disposición de la justicia.

La comisión que investiga la muerte del coronel Ramos en un punto de droga en Baní recomendó el retiro forzoso de los oficiales que lo acompañaban y que lo abandonaron herido.

El teniente coronel Leonardo Matías Brazobán y el capitán Marcelino Arias fueron acusados de dejar abandonado a su superior.

“No mostraron solidaridad ante un compañero caído en manos de la delincuencia y evadieron los principios policiales, calificado como falta grave. Lamentamos esta acción que demuestra falta de solidaridad y compañerismo por parte de estos dos oficiales”, indica el informe.


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